viernes, 26 de febrero de 2016

Reseña Las Crónicas de Excalibur: Segunda Crónica 



Guión: Jean Luc Istin 
Dibujo: Alain Brion 
Nº de Páginas: 102
Editorial: Yermo Ediciones

El guionista

Jean-Luc Istin es un autor de cómics nacido el 1 de agosto de 1970 en  Pontivy. No sólo diseñador, sino también escritor, es director de varias colecciones publicadas por Soleil  Productions, en especial la colección Soleil celta, la colección  1800, la colección Serial Killer , la colección Secretos del Vaticano y la colección Anticipación.


Dibujante


Alain Brion, nacido en 1966 en París, es un ilustrador y autor de cómic francés.


Sinopsis


Excálibur, una espada que no sirve para destruir sino para construir. Pero en su nombre muchos reyes han combatido y han muerto, muchos reinos han sido reducidos a cenizas y el reino de las hadas corre un gran peligro. Tan solo dos niños huérfanos, Lanzarote y Arturo, abandonados en la misteriosa isla de Avalón, tienen el poder de recuperar Excálibur y cambiar para siempre el destino de la isla sagrada. Las crónicas de Excálibur continúa una personal reimaginación de los mitos artúricos por parte de Jean-Luc Istin, acompañado por Alain Brion, que dota de gran realismo una de las historias de fantasía más conocidas de la tradición occidental.


Mi opinión


Hoy toca reseñar la segunda parte de Las crónicas de Exalibur, cuya primera parte está reseñada en este mismo blog y me maravilló, así que tenía las expectativas muy altas ¿Se han cumplido? Vamos a verlo...


Esta continuación comienza con la huida del rey Ban de Benoic, cuyo castillo está siendo asediado por las tropas de Claudas, que quiere ser el único rey, para salvar a su hijo, que todavía es un bebé: Lanzarote. 


El bebé es recogido por la Dama del Lago, y llevado a la isla de Avalón, donde crece junto a Arturo Pendragón, y reciben las enseñanzas de las hadas y los druidas. 


Por otro lado, el rey Luchar vuelve a su castillo, y se encuentra con que su esposa no lo ha echado demasiado de menos, y su hijo Natre aún tiene que aprender mucho sobre el carácter de un rey, así que le encomienda a Kenan, su maestro de armas que lo endurezca en la lucha. Lo que nadie sospecha es que este entrenamiento despertará en Natre un sadismo y un placer en la tortura que permanecía dormido. 


Merlín sigue capturado por los gigantes por orden de Cernunnos, aunque su conversación con el líder de éstos, Gangorn, hace que éste se replantee si no sería mejor tener a Merlín como aliado.

Por su parte, Morgana sigue siendo instruida por el rey de los pictos, Bran Macthorn, aunque empieza a ser consciente de ciertos detalles que la hacen sospechar de él.


Mientras tanto, Patricio, un cura venido desde Roma, sigue empeñado en su guerra contra Avalón y las creencias paganas de Britania, y hará lo que sea para destruirlos. 


Merlín, que tiene el poder de la premonición, observa que, si no lo impide, Cernunnos puede hacerse con Excalibur, lo cual desataría el desastre y la desgracia, y decide enfrentarse por fin a este demonio. 


Morgana, creyéndose traicionada por el rey picto, y desorientada, decide huir y buscar la isla de Skye, donde la bruja Scathach, que se opone a la intrusión de los hombres, enseña artes ocultas, medicina y lucha. 



 En esta segunda parte vamos conociendo detalles de los personajes que nos dan pistas sobre cómo van a evolucionar y la importancia en la trama que van a tener. El ritmo es más pausado, lo cual es muy acertado, ya que nos están preparando para una gran guerra entre los convertidos al cristianismo y los que siguen fieles a las creencias ancestrales, es como la calma que precede a la tormenta, y nos dejan con un ansía difícil de soportar por saber cómo se va a resolver todo, ya que el cómic termina en el momento clave y más álgido.

Los personajes que ya conocíamos de la primera crónica siguen impresionándonos por su construcción tan compleja y real, con matices tanto oscuros como luminosos, y se añaden nuevos personajes que dan verdaderamente mucho juego a los giros del guión, enriqueciendo y completando aún mas si cabe la trama iniciada en el primer cómic.
Se nota que Istin no quiere precipitar los acontecimientos, sino que muestra de forma muy detallada cada una de las razones por las cuales se desarrolla el conflicto y el porqué de las decisiones de ciertos personajes. 

Además, en esta segunda parte se destila un poso de feminismo que me ha llamado mucho la atención y me ha encantado, centrado en el personaje de Morgana, creyéndose traicionada curiosamente por personajes masculinos exclusivamente, y que le lleva a la creencia de que no puede confiar en ningún hombre, y por eso busca la isla de Skye, a la cual tienen prohibido el acceso  los hombres.

El dibujo de Brion sigue siendo sublime, cada escena es como un fotograma de una película de animación, son tan realistas que te da la sensación de tener incluso movimiento. Espectacular.

Al principio de la entrada preguntaba si mis altísimas expectativas tras la primera crónica se han cumplido con la segunda, y la respuesta no puede ser otra que un rotundo SÍ; el guión es más pausado, pero mucho más rico en detalles y juegos argumentales, el dibujo sigue igual de maravilloso, los personajes evolucionan... en definitiva, es una obra maestra, al igual que el anterior, de verdad que merecen mucho la pena. Eso sí, tenemos meses de tortuosa espera por delante hasta que salga el próximo.

jueves, 18 de febrero de 2016

Adquisiciones Enero

Mis libros de enero






























Adquisiciones Diciembre

Los libros que obtuve en diciembre

Resultado de imagen de star wars leyendas clasicos volumen 2

















Adquisiciones Noviembre

Éstos son los libros con los que me hice en el mes de Noviembre














































Reseña El nombre del viento 



Autor: Patrick Rothfuss
Nº de Páginas: 880
Editorial: Debolsillo (edición tapa blanda)/Plaza & Janes Editores (edición tapa dura)

El autor

(Madison, Wisconsin, 6 de junio de 1973). Su primer proyecto literario The Song Of Flame And Thunder fue rechazado por distintas editoriales hasta su publicación en tres partes por DAW Books, bajo el nombre de Las Crónicas del Matarreyes. El nombre del viento, su primera novela, se ha convertido en el debut más elogiado de la última década. Ha sido traducida a veintiséis lenguas y ganó el Premio Quill al mejor libro de literatura fantástica. Amazon.com lo seleccionó entre sus diez «joyas ocultas» de 2007 y le dedicó una reseña entusiasta. Por su maestría como narrador y la originalidad de su historia, la crítica ha equiparado a Patrick Rothfuss con grandes escritores como J.R.R. Tolkien, Ursula K. Le Guin y George R.R. Martin. 
Lectores de todas las edades, aficionados o no a la literatura fantástica, recomiendan con entusiasmo su primera novela, destinada a convertirse en un clásico. 
El temor de un hombre sabio (The Wise Man’s Fear), la esperada continuación de El nombre del viento, es uno de los lanzamientos más esperados de los últimos años.

Sinopsis

Por primera vez Kvothe se dispone a relatar la verdad sobre si mismo. Y para hacerlo bien, deberá empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años malviviendo como un ladronzuelo en las calles deuna gran ciudad, y su llegada a una universidad donde espera aprender una magia de la que se habla en las historias. 

Mi opinión

Esta novela lleva años en boca del mundo literario pero por alguna extraña razón aún no me había animado con ella, y tras leerla tengo que decir que ha sido un gran error, me estaba perdiendo una de las mejores historias del género fantástico. 
El Nombre del Viento, primera parte de la trilogía de las Crónicas del Asesino de Reyes, es la historia de Kvothe contada por sí mismo. Kvothe, o Kote, o Reshi, ya que nuestro protagonista tiene varios nombres, regenta una posada llamada Roca de Guía, a la que un día llega Cronista, un contador de historias que reconoce al humilde posadero como el legendario Kvothe, mago, asesino, ladrón, arcanista, del cual se oyen miles de historias y leyendas. Kvothe se destaca por tener el pelo de un rojo brillante y tener ojos intensamente verdes, que se oscurecen según qué circunstancias, con la constitución más propia de un guerrero que de un posadero. Tiene la capacidad de parecer un robusto muchacho en ocasiones y un arrugado y cansado anciano en otras. Su única aspiración es mejorar la clientela de su taberna y seguir enseñando a su único alumno, Bast, un ser Fata, sensible al hierro.
Cuando Cronista descubre a Kvothe, le pide que le cuente su historia para que él la vaya escribiendo, a lo que Kvothe finalmente accede imponiendo dos condiciones: que no cambiará ni una sola coma de lo que él cuente, y que no tardará más de tres días en contarla.
Y así comienza El Nombre del Viento, el primer día de la vida de Kvothe. 
Por tanto, en la novela hay dos líneas temporales, una en narrador omnisciente, con Kvothe, Cronista y Bast en la posada, y otra en primera persona cuando Kvothe relata su niñez y adolescencia. 
Kvothe trabaja en una troupe de artistas con sus padres que van recorriendo pueblos representando piezas teatrales y cantando famosas canciones, los Edena Ruh. Kvothe es muy feliz en su vida de actor  y músico trotamundos, pero un día conoce a Abenthy, un arcanista, es decir, un mago formado en la Universidad, a quien ve realizar un extraño poder: pronunciar el nombre del viento. Impresionado por tal magia, le invita a unirse a la troupe. Abenthy enseguida percibe en Kvothe un talento natural y una curiosidad infinita, por lo que decide empezar a enseñarle los principios básicos de la simpatía; la magia de este mundo. 
Kvothe aprende rápido, pero un día Abenthy decide abandonar la troupe para asentarse en uno de los pueblos que visitan, y esa misma noche sucede algo terrible, por lo que Kvothe decide ponerse en camino hacia la Universidad, para conocer más sobre Los Chandrian, unos demonios legendarios que tienen mucho que ver con lo que le ocurre a la troupe de los Edena Ruh.
Pero antes de llegar a la Universidad, pasará una temporada mendigando por las calles de la ciudad de Tarbean.
Tras muchos sinsabores, finalmente consigue ser admitido en la Universidad al dejar sorprendidos a los Maestros con sus grandes dotes.
En la Universidad aprenderá un sinfín de materias, se granjeará tanto amigos como enemigos y empezará a forjarse su fama. 
La pluma de Rothfuss es exquisita, emplea muchísimas metáforas e incluso muchas veces el lenguaje se torna poético, dotando de gran belleza a la narración , no haciéndose pesada en ningún momento a pesar de que es muy introductorio. Los últimos capítulos son los más intrigantes y con más acción, y te deja con las ganas para la secuela. El tratamiento de la magia como una disciplina científica, que incluye materias como  la alquimia o la aritmética, me ha parecido muy original, y la trama, llena de misterios y secretos por resolver, te incita a no parar de leer hasta el final, deseando saber si las historias de Táborlin el Grande, los Amir o los Chandrian son ciertas, pues toda leyenda tiene un poso de realidad. Los personajes están muy bien construidos y sientes una total identificiación con Kvothe. te enfadas con él, te alegras con él, sientes la rabia en los peores momentos, te entristeces...
El control de los elementos como el viento o el fuego con sólo pronunciar su nombre me parece una idea muy interesante, estaría muy guay poder hacerlo en la realidad jeje. 
La forma de narrar la historia, a través del propio Kvothe, es de lo más acertada, pues así sabemos de primera mano que sentía él en cada momento o cómo percibía todos los acontecimientos y además despierta nuestro interés de cómo un personaje tan legendario ha acabado siendo un simple posadero.
En definitiva, Patrick Rothfuss ha creado un mundo y una historia maravillosa, que estoy deseando continuar con El Temor de Un Hombre Sabio, lo mejor del género que leo desde Harry Potter.